Jue. Jul 7th, 2022

Ciudad Obregón, Sonora.-

Como si en el país y en el estado no tuviéramos suficientes problemas, ahora resulta que los ataques verbales y físicos de los hijos hacia sus padres, a la madre, principalmente, se han vuelto más constantes, de acuerdo a las autoridades.

Cuando se da esta situación tan aberrante, de inmediato nos preguntamos cuáles son las posibles causas para que esto suceda, a lo que los expertos responden que las razones son multifactoriales y que, generalmente, quienes golpean no son adolescentes delincuentes, o personas que procedan de familias marginales o que los padres no tengan estudios y buen nivel social, necesariamente. Esto sucede en todos los estratos sociales, y es común que estos jóvenes agresivos hayan abandonado sus estudios, no tengan obligaciones, ni participación en actividades interactivas.

También se sabe que 7 de cada 8 casos son hombres de entre 12 y 18 años los que arremeten contra su madre, principalmente. Al respecto, hay quienes afirman que este problema puede generarse cuando no se han sabido poner límites a chantajes emocionales de estos jovencitos que son inmaduros y temerosos, y que además tienen escasa capacidad de introspección y autodominio, y, si a esto le agregamos alcohol y drogas, el problema se hace exponencial, ya que sus sentidos se ven sedados al grado de rechazar cualquier autoridad. Para ellos solo existe el “yo”.

 Por supuesto que en los hogares disfuncionales es más común esta situación; o cuando el padre se excluye o que el mismo padre les habla mal de su madre e incluso hasta el padre le pega a la progenitora. 

También pasa que ante los reclamos sobre malas actitudes de los hijos, ellos dicen “¡Yo no les pedí nacer!”. Y tienen razón, aunque no se justifiquen las agresiones.

No olvidemos que hay muchachos que desde pequeños viven en condiciones poco dignas, al grado de sentir que su vida es un infierno y que eso es culpa de los padres.

También, hay padres que no desearon a sus hijos y eso se nota y da coraje pues esta vida no es un jardín de rosas, e igual se da con padres que sobre consienten a sus hijos, olvidando que no es lo mismo ser un padre bueno, que ser un buen padre. 

Hay una la película llamada “La Lotería del Nacimiento” de Bill Fletcher Jr. Que dice: Desde que nacemos, nuestras mentes son un campo de batalla de fuerzas que compiten y cuyo resultado determina la sociedad que creamos.

Sí, las cosas se enredan cada vez más en este mundo de locos, por eso es importante que dejemos de jugar a traer hijos al mundo nomás porque son resultado de un acto sexual. Criar un hijo implica grandes compromisos sociales, éticos, culturales, políticos y económicos…no olvides que, después de todo, los hijos son anhelos propios encarnados en seres ajenos que pueden ser propensos a la mala vida.

Por Jesús Huerta Suárez

Fotografía de Shutterstock vía El Diario de Nueva York