Mié. Feb 1st, 2023

Por: Psicóloga Mayra Lorenia Vega N.

Cananea, Sonora a 11 de octubre de 2021.- El 10 de octubre de cada año se celebra el Día Mundial de la Salud Mental, con la finalidad de aumentar la conciencia sobre los problemas de salud mental en todo el mundo.

Diversos son los problemas que engloba la Salud Mental, así como existen diversas enfermedades físicas, también existen los padecimientos psicológicos o de Salud Mental. Es común ir con el médico odontólogo (dentista) para cuidar nuestra salud bucal o visitar al médico ginecólogo cuando se trata de atender nuestra salud reproductiva entre muchos otros especialistas que comúnmente visitamos para atender nuestra salud física, pero cuando se trata de ir al psicólogo y/o al psiquiatra es común decir “no estoy loco” o “no soy una persona débil” “no lo necesito” “yo puedo solo” “se me va a pasar” entre otros comentarios negativos que muestran la resistencia de atender nuestra salud mental.

Los problemas de Salud Mental no son menos importantes que las enfermedades físicas, al contrario, cuando hablamos de padecimientos psicológicos hacemos referencia a enfermedades que en la mayoría de las ocasiones nos conducen al sufrimiento, al dolor y a la disfuncionalidad en la vida cotidiana, por ejemplo, la principal causa de problemas de salud y discapacidad en todo el mundo es la depresión.

La depresión es una enfermedad que puede afectar a cualquier persona, diversas son las causas que pueden llevar a alguien a deprimirse, es común ver como en las familias existen miembros que padecen depresión y son incomprendidos por el resto de los integrantes al ignorar que lo que le sucede se trata de una depresión, incluso al ver a la persona abatida, triste se le dice frases como “échale ganas, tu puedes”, cuando la falta de energía o cansancio que presenta la persona son síntomas de depresión y requieren de un tratamiento especializado, a nivel de pareja incluso puede haber poco o nulo deseo sexual como parte de estos síntomas y la pareja interpretarlo como falta de interés hacía la relación, sin entender la enfermedad psicológica por la que la persona está atravesando.

En gran medida no prestamos atención a nuestras emociones, por lo que es común también no hacerlo con las emociones de los demás. Recordemos que las emociones son una forma de responder a las situaciones que vivimos en la cotidianidad.

Constantemente estamos sintiendo emociones, incluso expresarlas nos permite interactuar con el mundo que nos rodea, es decir, sentir tristeza, enojo, ansiedad es común como una forma de reaccionar a los acontecimientos, de hecho hay una relación entre ciertas emociones y eventos, por ejemplo, es normal sentirnos triste ante el fallecimiento de un ser querido o ante cualquier pérdida, sería incongruente sentirnos alegres por este hecho, es normal sentir miedo ante lo desconocido, sentir alegría cuando recibimos algo que hemos estado deseado desde hace tiempo, pero entonces ¿cuándo debemos de preocuparnos? ¿Cuándo estamos hablando de que se afecta nuestra salud mental por no manejar adecuadamente nuestras emociones? Cuando la emoción que vivimos se intensifica y se prolonga a lo largo del tiempo y empieza a afectar nuestras áreas de vida (social, familiar, laboral, sexual, etc.).Cuando inicia el sufrimiento y el dolor, cuando la emoción nos rebasa y empezamos a tener cambios negativos en nuestra vida cotidiana.

Retomando la depresión en estos términos, hace referencia a una tristeza profunda, prolongada, progresiva que incapacita a las personas a continuar con su vida, que afecta su forma de pensar, su salud física y sus comportamientos al abatirse, al dejar de hacer, al iniciar con una serie de síntomas (cansancio, fatiga, insomnio, hipersomnia, falta o exceso de apetito, etc.) que la conducen a sentirse mal física y emocionalmente. La depresión se puede manifestar incluso a través de molestias físicas como cefaleas (dolores de cabeza), insomnio, dolores generales en el cuerpo (musculares), problemas digestivos, gástricos, estreñimiento, entre otros. Las personas con problemas de salud mental acuden tres veces más a los servicios de salud que las personas que no la padecen.

Existen diversas enfermedades de salud mental, de igual forma dentro de las más comunes que nos aquejan se encuentran los trastornos por ansiedad, los cuales afectan la capacidad de trabajo y productividad. Las personas con ansiedad tienden a pensar constantemente de una forma negativa, amenazante, catastrófica, se muestran hipervigilantes del mundo que los rodea y así mismo se conducen al sufrimiento ante esta visión de la vida. Las personas con ansiedad es común que acudan al servicio de urgencias médicas ante una crisis de ansiedad por los síntomas físicos que presenta (sudoración, temblor, taquicardias,  sensación de falta de aire, nauseas, vómito, miedo a morir, etc.).

Existen clasificaciones internacionales de las enfermedades mentales que nos muestran todos estos padecimientos, cada uno de ellos con manifestaciones distintas, se caracterizan por alteraciones del pensamiento, de las emociones, de percepciones, del comportamiento y de las relaciones con los demás. Entre ellos se encuentran los trastornos bipolares, la esquizofrenia y otras psicosis, demencia, trastornos del desarrollo, trastornos de la personalidad, de alimentación, entre otros.

 

 

UN MUNDO LIBRE DE ESTIGMA Y DISCRIMINACIÓN HACÍA LA SALUD MENTAL

 

La palabra estigma proviene del latín stigma que significa marca o señal en el cuerpo. El estigma sobre la salud mental hace alusión a la etiqueta negativa que se le pone a las personas con trastornos mentales y que les resulta muy difícil desprenderse de ella, la sociedad suele etiquetarlos de peligrosos, agresivos, débiles e inútiles, lo que genera actitudes y actos discriminatorios de rechazo hacia ellos. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el estigma en salud mental es un problema global y la lucha para erradicarlo tiene que ser una prioridad en cualquier sociedad. Es necesario eliminar el estigma, ya que las personas con trastornos mentales deben enfrentar no sólo los síntomas propios de su enfermedad, sino además hacer frente a los efectos del estigma (rechazo), lo que tiene grandes consecuencias en su calidad de vida. Es importante educarnos respecto a las enfermedades mentales, conocer de su existencia, buscar la atención profesional de una forma tan natural como cuando buscamos al dentista por un problema de caries dental o queremos mejorar nuestra salud bucal. Existen tratamientos eficaces hacía las enfermedades mentales para aliviar el sufrimiento que éstas causan. La prevalencia de las enfermedades mentales van en aumento causando efectos considerables en la salud de las personas y de ahí la importancia de sensibilizar sobre este tema y abordarlas profesionalmente.