Mié. Ago 17th, 2022

Por: Maria del Carmen Figueroa Soto

El país de los Apaches en sus partes mas elevadas es frio y durante el invierno tiene épocas de temperaturas muy bajas, sus montañas nevadas y sus constantes y torrenciales lluvias en los valles producen una vegetación y producción de animales exuberante.

Habitaban generalmente en la región norte en las montañas, en sus mesetas al pie de las mismas o en las pequeñas cascadas en plena serranía, sus casas estaban formadas con palos y pieles puestas en lugares bien escogidos, generalmente en lo mas escarpado de la sierra, se llamaban Tepees.

En invierno si las condiciones eran crudas se refugiaban con todo y cabalgaduras en las enormes grutas de la montaña, cuya oculta entrada estaba siempre detrás de alguna caída de agua que se congelaba con frecuencia, pero que sus corrientes subterráneas fluían sin dificultad, pero eso era en casos extremos, pues les encantaba sentir el rigor del tiempo frio de la montaña y sentir su aire, admirando sus extensos valles.

En la montaña todo es distinto, da fuerza y carácter, fortaleza contemplación y conocimiento, pero sobre todo dominio y libertad, las cristalinas aguas de superficie, las del fondo de la montaña, de ríos subterráneos, el clima, aire y sol y la cacería abundante les son favorables para bien vivir.

Los Apaches tenían sus campamentos en apartados lugares Sierras, entre otros: “La Elenita” y “La Mariquita”.

Los cotos de caza les permiten alimentarse bien
Razón por la que hasta su muerte defendieron su hábitat hermoso y riquísimo en oro plata y cobre, de los intrusos que quisieron apoderarse de él.

Entre los Apaches del Norte de Sonora era común cazar un venado o antílope, Sosa Ballesteros en su libro Gentil Nación Apache Sonorense, escribe que estos indios no comen la carne de cochi jabalí, ni la de oso, aunque se estén muriendo de hambre (en la actualidad, sierra La Helenita aún sigue siendo hábitat de jabalí y osos).

La Cananea de 1680 era el sitio, los cotos de caza, el dominio y residencia de “La Gentil Nación Apache”; cabe mencionar su indomable presencia en estas tierras norteñas, pues en 1540 estaban pendientes del paso de los primeros soldados españoles por su hermoso valle. La codicia del aventurero español, fraile rebelde o soldado improvisado liberado de algún penal peninsular hicieron que la cruz y la espada fueran símbolos de destrucción y conquista.

Los Apaches fueron un pueblo de cazadores nómadas, habitantes de la Sierra Norte de Sonora que trato de conservar su libertad, su territorio y sus costumbres. Su lucha por la supervivencia es su historia.

Referencias Bibliográficas:
Ballesteros, J. S. B. (2015). Gentil nación apache sonorense (1.a ed., Vol. 1). En Imagen Digital del Noroeste, S.A. de C.V.

Fotografías de punta de lanza y metate de apaches encontradas hace apenas unos días en la región del río de Sonora en Bacoachi por los hermanos Calderón.

Foto de Tepee captada en el rancho Las Águilas de la Familia Ramos en la sierra La Elenita